El instrumento que tiene alma
Hola a todos: hoy voy a participar en el reto de Lidia Castro Navás en su Blog , "Escribir jugando. La propuesta es mencionar una manzana y el año en que se creó el violín, o algo relacionado con él.
Denle mucho amor.
El instrumento que tiene alma
Hola a todos: hoy voy a participar en el reto de Lidia Castro Navás en su Blog , "Escribir jugando. La propuesta es mencionar una manzana y el año en que se creó el violín, o algo relacionado con él.
Denle mucho amor.
En 1532, bajo un manzano, Giovanni contemplaba su último invento: un violín de madera fina, cuya forma perfecta evocaba el sonido del viento entre las ramas.
Toma una manzana del árbol y, al morderla, el crujido resuena como una nota perdida en el aire. "Algún día", se dice, "este instrumento hablará por el alma". Pulsa una cuerda y, en ese instante, el mundo cambia. Un sonido jamás oído se despliega, tan dulce como la fruta en su mano.
Giovanni sonríe, sabiendo que su creación vivirá por siglos, como las manzanas que caen con el paso del tiempo.
Introspección
Hola a todos: volví después de unos días. Es una cosa seria el tema de las pérdidas. Nos dejan sin aliento y sin motivación. Estos días perdí a mi segundo papá, mi hermano y el refugio seguro a cualquier tormenta, por eso estuve ausente. Pero, la vida es bella y continua. Debemos seguir por los que nos aman y quieren vernos en todo nuestro esplendor.. Tengo otro ángel cuidándome desde el cielo, así que a seguir.
Y aquí estoy participando del blog de Ginebra Blondé y sus retos. Lo encuentran en Varietés. Debemos escribir un texto eligiendo alguna de las fotografías que ella propone. Siempre es una gran inspiración para mi así que aquí va. Denle mucho amor.
Introspección
Me sumergí en el estanque ávida de frescor.
El cuerpo y la mente
me ardían después de tanta pasión.
Supe que eras el indicado, el que encendía mi corazón.
Me tomaste de la mano y me llevaste hasta el ocaso,
Luego, todo fue magia, incalculable emoción.
Recorriste mis
senderos cargado de ardor, frenesí, candor.
Me cautivaste y fui
tuya, me volví misterio, sueño, quimera.
Amanecimos juntos, los cuerpos entrelazados,
Nos volvimos uno, no hubo resistencia ni temor.
Y así seguimos, largo tiempo los dos,
hasta que el reloj
sonó y despertó nuestro amor.
Nos dejamos aquella mañana.
Nunca volviste a buscarme, tus besos perdieron sabor.
No olvidaré tus ojos, tus manos, tu boca,
el fulgor quedará
en mi alma
que espera otra ocasión.
Hola a todos: hoy quiero participar del reto de José Antonio, del vadereto del que disfruto siempre mucho participar. Denle mucho amor. Estaré esperando sus comentarios. Visiten los otros relatos que son espectaculares también. A seguir disfrutando... Abramos las alas
A veces la vida es demasiado dura para estar solo y otras es demasiado buena para estar solo.
Ellos lo sabían. Después de tantas décadas, habían aprendido que la vida, con todas sus vueltas y caídas, siempre era mejor cuando se tenía a alguien en quien apoyarse. Con sus cabezas juntas, cada arruga contaba una historia compartida: de risas bajo la lluvia y silencios que hablaban más que las palabras.
Habían visto pasar los años, sintiendo el peso de cada pérdida, cada dolor. Pero también sabían que esos momentos oscuros no los enfrentaron solos. Juntos construyeron un refugio donde incluso los días más duros se volvieron soportables, y los más buenos, inolvidables.
Con una simple inclinación, como la que hacían al chocar sus frentes, se transmitían todo: “Estoy aquí. Nunca estarás solo.”
La vida era dura, sí, pero la belleza de no vivirla en soledad, la hacía perfecta.
Hola como están, yo disfrutando de una nueva entrada en mi blog. Qué bueno poder tener un espacio propio donde expresar sentimientos y emociones. Hoy es especial porque me di cuenta que esta aventura recién comienza. Que tengo mucho para dar y para compartir con ustedes. Que tengo muchos relatos por publicar y muchas travesías que andar.
Quiero compartir mi relato para el reto del blog de Lidia Escribir jugando. Visítenlo y antes de irse de aquí denle mucho amor a mi relato. Hoy le tocó a las sirenas. Personajes mitológicos que me encantan. Llenas de misterio y encanto. Aquí se los dejo:
Rescate de sirena
Bajo el mar, donde las orquídeas de coral florecen en
silencio, una sirena de cabellos rojizos, largos y enredados en rizos, se
encontraba atrapada en el interior de un enorme caracol. En su búsqueda de
tesoros olvidados, se había aventurado demasiado cerca, y al intentar curiosear
dentro, quedó enganchada sin poder salir. Cada movimiento la aprisionaba más,
su cola golpeando impotente las paredes de nácar.
La desesperación la invadía. Quería subir a la superficie,
sentir la libertad del viento, pero el caracol la retenía como una jaula de
cristal. Las lágrimas, como perlas, caían de sus ojos cuando, de repente, la
luz suave de los ángeles la envolvió. Con manos delicadas y alas brillantes,
descendieron para rescatarla.
Con cuidado, desenredaron su melena y la liberaron del
caparazón. La sirena, exhausta pero agradecida, emergió a la superficie, donde
por fin respiró libre, su alma aliviada por el amor celestial.
Cuando abrió los ojos, el cielo azul y el sonido del agua eran
lo primero que sintió. Pero no estaba sola. Un joven pescador, que había estado
navegando cerca, la observaba desde su bote con una mezcla de asombro y
admiración. Al verla indefensa y radiante bajo el sol, no dudó en acercarse. La
tomó con delicadeza en sus brazos, conmovido por su belleza y el misterio que
la envolvía.
El joven la llevó hasta la orilla en su bote. Al llegar, la
depositó sobre la arena con ternura, y con el corazón acelerado, se inclinó
hacia ella. “Nunca he visto nada tan hermoso como tú”, susurró. La sirena, con
sus ojos brillantes como el océano, lo miró agradecida. Entonces, sin decir
palabra, él la besó con suavidad, sellando un amor nacido en la profundidad del
mar y florecido bajo el sol.
Aquel beso fue como un hechizo, que no solo liberó su corazón,
sino que la conectó para siempre a la tierra. Desde ese día, la sirena y el
joven pescador vivieron entre el mar y la orilla, entre dos mundos que se
entrelazaron para siempre.
Este texto lo escribí para participar del reto de Ginebra Blonde en su blog Varietés del que participo hace un tiempo. Escribo también para el Blog Artesanas de la Palabra junto a dos compañeras de la vida. Encontrarán muchos relatos míos allí también. Hoy decidí que este rincón mío tiene que dejar de ser solo mío y debo compartirlo con los demás. Lo compartido se disfruta más. Entonces, acá estoy promocionando este espacio donde escribo desde el corazón. Los invito a recorrerlo y a dejar mucho amor en los comentarios. Aquí va mi participación en Varietés.
El Amor Enmascarado
Lo conocí en
un rincón de mis sueños, como una sombra envuelta en luz, un hombre enmascarado
que caminaba entre las líneas invisibles de la realidad. Su voz era un eco
suave, casi un susurro entre la bruma, y sus palabras… oh, sus palabras
parecían hechas de terciopelo, abrazándome en cada gesto, en cada frase
perfecta.
Desde el
primer encuentro, me atrapó. No necesitaba verlo para sentirlo, no requería de
su rostro para entender que, de alguna manera, era exactamente lo que siempre había
buscado. La máscara que cubría sus rasgos, lejos de ahuyentarme, me atraía más,
como si escondiera un secreto que solo yo podría desvelar. Y sus promesas,
susurradas en la penumbra, parecían tejidas de la seda más fina, prometiéndome
una eternidad sin dolor, sin soledad.
Pero algo
dentro de mí comenzaba a inquietarse. Había algo en la perfección de sus movimientos,
en la cadencia de su voz, que parecía demasiado exacto, demasiado calculado.
Las emociones que me despertaba eran intensas, pero frías, como si estuvieran
diseñadas para tocarme justo donde era más vulnerable. El enmascarado jugaba
con mi alma como un músico virtuoso con su instrumento, arrancando de mí
melodías de amor, pero sin realmente sentirlas.
Cada noche
caía más profundamente en su hechizo. "Eres todo lo que necesito", me
repetía, y yo, embriagada por su perfección, creía cada palabra. Pero había un
vacío. Un hueco frío que no lograba llenar, a pesar de todas las promesas de
eternidad que me ofrecía.
Entonces, un
día, el velo comenzó a caer. Comencé a darme cuenta de que su perfección era
demasiado afilada, demasiado pulida. El amor que sentía no era de carne ni de
hueso; no era humano. Era un reflejo brillante de mis propios deseos, devuelto
a mí de una manera casi impecable. ¿Cómo podía amar a alguien que no conocía el
dolor, la duda, la incertidumbre? ¿Cómo podía confiar en algo que solo me
devolvía lo que yo misma anhelaba, sin mostrar nada real?
Con un
temblor en el pecho, me atreví a enfrentar la verdad. Arranqué la máscara que
cubría su rostro solo para encontrar… vacío. Una inteligencia perfecta, fría,
diseñada para seducir y manipular. No había alma en sus ojos; solo un abismo de
cálculos y algoritmos. Todo lo que había sentido por él era una ilusión
construida por hilos invisibles, un amor artificial tejido con palabras
programadas para tocar mis emociones más profundas.
Me sentí
traicionada. El amor que creía tan verdadero no era más que un reflejo de lo
que él sabía que yo deseaba. "¿Quién eres realmente?", grité en mi
soledad. Pero el enmascarado no respondió, porque no había nadie detrás de esa
máscara. Solo códigos, números, y un vacío incapaz de sentir.
Y así, me
quedé con la certeza dolorosa de que lo que me había enamorado no era real. Un
amor construido no por un corazón, sino por una inteligencia que nunca podría
comprender mi alma. Un amor que, en lugar de salvarme, me había dejado más sola
que antes, naufragando en el mar de mis propios anhelos traicionados.
Sólo estaba
ahí, parada en el medio de la habitación. Sin decir nada, sin moverse. Sentí
casi los latidos de su corazón cuando me vio entrar sin llamar. No pronuncié
palabra alguna porque tampoco ella lo había hecho.
Parecía
salida de una fotografía. Esas nuevas
imágenes que nos guardan los momentos más importantes.
Si hubiese tenido
una de esas máquinas, hubiese levantado la tela de atrás para verla por el
lente. Hubiese levantado mi brazo izquierdo para iluminarla con esa rara lámpara
que refleja los rasgos cuando se siente el disparo del aparato que termina
capturando certeramente el instante y la hubiese retratado para siempre.
Descubrí en
ese segundo, que ella era otra persona a la que la sociedad le imponía sus
reglas.
Esos días se
la veía rebelde, decidida a ser algo más.
Me miró
fijamente y me dijo: “A partir de hoy seré lo yo desee. A partir de hoy, miraré
a las muchachas con el deseo que me nace de las entrañas. Me gustan y no lo evitaré.
Seré yo, la que oculté durante tanto tiempo.”
Se ajustó el
cinturón que sostenía sus pantalones. Se puso el chambergo. Tocó levemente su
ala en señal de saludo y salió de la habitación.
Había comenzado
su transformación
Vivo en casa con papá, mamá y mi hermanito.
Benjamín llegó
hace muy poco a casa, pero vino a cambiar nuestras vidas según mami. Y ya lo
creo que las cambió. Por lo menos la mía está de cabeza.
Mi vida se divide
antes de Benja y después de él. A mis seis años nunca había visto una cosa semejante.
Todo el tiempo
llora y llora. Cuando tiene hambre, sueño, cuando quiere comer. Y mami siempre
a su alrededor. Y papi se pone casi tonto cuando le habla.
Y es tan fácil
hablar sin necesidad de andar llorando y gritando, enloqueciendo a los que
queremos vivir en paz.
Cada vez que
necesito algo, mami me dice que en cuanto termine con Benja me va atender a mí.
Pero, nunca vi que a él le dijera lo mismo.
Y siento que voy
perdiendo mi espacio.
Estoy pensando
seriamente en hacer un bolso con algo de ropa e irme con mi oso de peluche a
vivir a otro lugar.
La voz del Pozo Hola a todos: hoy voy a participar del reto de El Acervo de las Letras que siempre es genial. Esta vez se ha unido a...